¿Por qué aseguramos el carro antes que nuestra propia vida?
- dianaariza3
- 22 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Si mañana te robaran el carro, ¿cuánto dinero perderías? Probablemente tienes la cifra exacta en la cabeza. Pero si mañana faltaras tú, ¿cuánto perdería tu familia en estabilidad económica? Esa cifra es mucho más difícil de calcular y, a menudo, preferimos no pensarla.
Las estadísticas del sector asegurador en Colombia revelan una tendencia cultural fascinante y preocupante: priorizamos la protección de los "hierros" sobre la protección de nuestro futuro.
Lo que dicen los números (Fasecolda)
Según informes recientes de la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda) y la Superintendencia Financiera, la radiografía es clara:
La "tangibilidad" manda: En Colombia, el parque automotor asegurado (con pólizas voluntarias, no solo SOAT) ronda los 2.4 millones de vehículos. Aunque el seguro de Vida Individual ha crecido (llegando a cerca de 2.5 millones de asegurados), la gran mayoría de estos seguros de vida no son comprados voluntariamente, sino que están atados a créditos bancarios (seguros de vida deudor).
La brecha de decisión: Cuando un colombiano tiene dinero extra, es más propenso a comprar un seguro para su vehículo (para proteger un patrimonio de 50 o 100 millones de pesos) que un seguro de vida por el mismo valor de cobertura.
El costo percibido: Existe la creencia de que el seguro de vida es "costoso" o un "gasto perdido" si no se fallece, mientras que el seguro de auto se percibe como una "inversión" porque el riesgo de choque se siente inminente todos los días.
3 Razones psicológicas detrás de este fenómeno
¿Por qué nuestro cerebro nos juega esta mala pasada financiera?
1. El Sesgo de la Tangibilidad
El carro lo tocas, lo lavas, lo usas a diario. Es un bien tangible. La vida y la capacidad de generar ingresos son activos intangibles. A los seres humanos nos cuesta valorar lo que no podemos tocar. Sentimos más dolor al ver un rayón en la puerta del carro que al pensar en un riesgo abstracto de salud.
2. La Falacia de la "Inmortalidad" vs. la Certeza del Choque
En las grandes ciudades de Colombia, la percepción de riesgo al conducir es altísima ("si saco el carro, me pueden chocar"). En cambio, la percepción de riesgo sobre nuestra propia vida es baja ("yo estoy joven, a mí no me va a pasar nada"). Pagamos por lo que creemos que va a pasar ya.
3. El Valor Presente vs. Valor Futuro
El seguro de auto protege tu presente (tu movilidad hoy). El seguro de vida protege el futuro de otros (tu familia). Culturalmente, nos cuesta mucho sacrificar el consumo presente por el bienestar futuro de terceros, incluso si son nuestros seres queridos.
Conclusión: El verdadero "motor" eres tú
El mensaje que debemos transmitir no es dejar de asegurar el auto, sino entender la jerarquía real de los activos. Un carro de 80 millones se puede recuperar en unos años. Pero la "máquina" que produce ese dinero (tú) es irreemplazable.
Si tu auto tiene una cobertura completa, pero tu vida no, estás asegurando la gallina de los huevos de oro, pero dejando a la granja desprotegida.
Un dato para reflexionar
Solo el 5% de los colombianos adquiere seguros de viaje o asistencia voluntaria cuando sale, pero casi nadie saca su carro a carretera sin revisión. ¿No deberíamos tratarnos a nosotros mismos con el mismo cuidado que le damos a nuestro vehículo?

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